América anoche tuvo una de las presentaciones más reprochables de lo poco que va del año. Independiente de quienes hubieran estado en la alineación que afrontó los 90 minutos en el estadio del Atlético Junior, donde anoche ofició el Unión Magdalena como local, América no debía perder su identidad: velocidad, buen trato de balón y entrega, una de las características mas destacables de la mechita, hoy por hoy.
Quizá el penal le de a Viera una nota alta en el desarrollo del juego, algunos que ven al uruguayo como el estandarte del América, me incluyo, podemos llegar a pensar que los desaciertos de anoche, son producto de la impotencia de ver un González, sin distancia, lento, sin marca, desconcentrado y asustado, un Ortiz en una de sus noches habituales, con expulsión incluida, un “Coco” Palacios que tuvo dos opciones claras de gol desperdiciadas y un Suárez que tapando huecos a veces se olvida de su responsabilidad. Ni hablar del reemplazo de Ortiz, el señor Alexis Mendoza “Junior”, que se llevó un empujón mayor, cortesía del buen “Pulpo” Viera, tras la tontería cometida en el área que ocasionó el cobro desde los “11 pasos”.
No es fácil opinar de un equipo con rotación en su nómina, después de ganar 5 goles por 0 a un Bogota F.C. con muchos más argumentos futbolísticos que el pobre Unión Magdalena de anoche, que Jhoiner Viveros, con sus gambetas, velocidad y picardía, nos recordó lo frágil que puede llegar a ser nuestra zona defensiva o sino pregúntenle a Ortiz y Suárez, ¿quién los dejó a los dos regados por el gramado del Metropolitano?
Peñaranda, Córdoba, Brazales y compañía lo intentaron, América tuvo con que irse arriba en el marcador y aumentar en una o dos ocasiones la ventaja sobre el conjunto “bananero”, que en Casañas vio como una oportunidad clara de aumentar el marcador se diluía, ya en la postrimería del partido, un partido que si bien por momentos extrañó la presencia de jugadores como Henao, Sierra, Balanta y Yamilson Rivera, pudo entregar 3 puntos a los diablos rojos de nuestra ciudad.
Cuando todos creíamos que con trabajo se podía mejorar, que era cuestión de tiempo y de recuperación física por parte del cuerpo técnico americano, que lo de anoche era un simple mal partido y que contra Bucaramanga iba a ser de nuevo una fiesta en el Pascual, una noticia salvaje aparece: “Yamilson Rivera, jugador de América de Cali, protagoniza accidente donde resultaron 8 niños heridos; el volante americano conducía con grado 2 de ebriedad según reporte del tránsito (Antena 2 Cali)”. El titular de la prensa resiste comentario alguno, el panorama parece un poco más nublado esta mañana.
Para terminar este amargo comentario de lo que anoche se vio como un desaire para los hinchas americanos; el señor J.J. López no tiene la culpa de nada, en su sabiduría como Director Técnico hace lo que mejor le parece con un equipo que hace 8 días era “la mechita demoledora”. Lo de Yamilson Rivera es otra historia; para quien escribe, una persona que se suba a un vehiculo a conducir con algún grado de ebriedad, es un delincuente en potencia, por demás, la parte profesional pasa a un segundo plano.
Por: Sebastián Quintero @SebasQuintero / Foto: Internet / @SemaforoD




















