Deportivo Cali recibía a UTC Cajamarca por el partido de vuelta de la primera fase de la Copa Sudamericana (En la ida había igualado 0-0). El Pascual Guerrero se ataviaba –por segundo día consecutivo- con el verde y blanco en el segundo partido de esta “mini-serie” de juegos que se tienen como local. El segundo. El de más relevancia. En el que había que marcar la diferencia y disipar la bruma que se había acumulado en los últimos juegos.
El DT Héctor Cárdenas decidió formar un 4-4-2 en rombo ya conocido. Quizás, supongo yo, convencido de que es este el once titular. El que camina con ventaja. Entonces, Hurtado se posó bajo los tres palos. En defensa, la dupla central fue Nasuti-Mera, contando en los laterales con Helibelton (der) y Fabra(izq). Sobre el medio campo Andrés Pérez ofició como volante central mientras Candelo y Cabezas lo hacían de interiores. Caneo jugó por delante de los tres mencionados, como enganche, y arriba decían presente Rivas-Herrera. Tercer partido en el que el once inicialista era el mismo (Pasto y Santa Fe). Y las cosas iban a ser, en cuanto a juego, superlativas.
En el amanecer del encuentro, cuando mucha gente apenas entraba y se acomodaba en las tribunas al mismo tiempo que el “Corcovado” -Cristo Rey- de Santiago de Cali brillaba con luz propia, Deportivo Cali llegaba al gol. De cabeza, y de Nasuti. Fabra, minutos antes, y en una incursión por la banda, había inquietado al golero rival. Presagio positivo que se consumó en el gol. La anotación reflejaba, en gran parte, la disposición estupenda asumida por los jugadores desde el inicio. Había que arrollar al rival y estos lo dejaban claro en cada pelota a disputar. La mejor forma de acecharlo era creándole situaciones de riesgo.
Y es que sobre la media hora de juego ya se habían creado, como mínimo, 5-6 opciones de gol. UTC – Cajamarca logró encontrar respiro pasado el primer cuarto pero, al llegar el ecuador sobre el cronómetro de la primera etapa, Deportivo Cali piso el acelerador y mostro su superioridad. Creo opciones de gol con frecuencia. La mayoría sobre la derecha, en donde el circuito Helibelton – Candelo – Rivas, desbordaba la defensa peruana con un carnaval de pases, triangulaciones, proyecciones, asociaciones y demás. En medio de ello llegó el 2-0. De Rivas y a pase de Helibelton. Pudo a ver llegado antes pero el vertical izquierdo de la portería sur le hizo mala cara a Herrera.
La caminata de los jugadores hacía los vestuarios se vio inundada por los aplausos provenientes desde las tribunas. El equipo había jugado realmente bien. En defensa, la hegemonía de solidez fue tal, que UTC-Cajamarca nunca tuvo chances reales de llegar al gol. El apetito casi salvaje por recuperar el balón era inconmensurable. Y es que teniendo dos pitbulls como Pérez y Cabezas la voracidad hace parte insustituible de la carta. Con Candelo, además, incorporándose con suma facilidad y entendiendo el juego a cabalidad en un ir y venir pletórico. Magistral. Herrera contribuyendo demostrando un esfuerzo inquebrantable y Rivas haciendo de las suyas: inquietando a sus oponentes con diagonales, movimientos, apoyos, rupturas, amagues. La garantía, que dirían en un mall de Miami, la suministraba Hurtado. Espectáculo grupal. Resaltar el trabajo de alguno sobre los demás, sería injusto.
El espectáculo iba tener continuidad tras la salida de los camerinos. “Cheche” Hernández, técnico del rival y referente histórico del Deportivo Cali (desde Sur se le hizo un reconocimiento con el “Ole, ole, ole… Cheche, cheche”), hizo dos sustituciones que añadieron una mejoría al rendimiento de su equipo en los minutos iniciales pero que luego fue opacada por un partido perfecto de los dirigidos por Cárdenas.
El DT verde y blanco dio ingreso a Mosquera. Con media hora por jugar el ingreso del “Mosco” tenía como objetivo adueñarse del balón. Él debía convertirse en el amigo de todos –y lo hizo-. Dar dosis de control, manejo. La redonda era la que debía correr. A través de su baile se desquiciaba al rival que con los minutos se volvía dócil. Daba señas de estar rendido. Entregado. Deportivo Cali no ponía fin a su dominio. Había que sentenciar.
Nasuti iba a liquidar el encuentro. De nuevo de cabeza y sobre la mitad del tiempo transcurrido (incluso en las pelotas paradas ya se ve una estrategia) de la segunda etapa. El equipo seguía con la misma intensidad. Nunca giró la perilla. Siempre se tuvo, entre ceja y ceja, la ambición de ir por más. Aquí tanto Fabra como Helibelton y Robin tuvieron la oportunidad de ampliar el marcador. La generación de situaciones de gol no fue un calvario. Brotaron sin cesar. El ingreso del paraguayo (sustituyó a Herrera) confirmó su buen trasegar ante Pasto. La tuvo en sus pies -a pase de Pérez, por cierto- pero su remate se fue pidiendo pista. (Esto lo destaco porque Robin me pareció de lo mejor en el juego por Copa Postobón). ¡Cárdenas quizás me lee! Ilusión.
Deportivo Cali consumó un partido soñado. El mejor del semestre, me atrevo a decir. Este once inicialista, en particular, siempre ofrece en los primeros tiempos actuaciones de lujo. Cinco estrellas. Qué bueno que de esto se contagiara toda la plantilla porque este once (largo) contiene actores que son fuera de serie. Y que está dirigido, dicho sea de paso, por un cuerpo técnico que poco a poco se gana el cariño de la hinchada exhibiendo trabajo, esfuerzo, ganas, idea, estilo, etc; dentro del gramado.
Alguna vez, hace ya un tiempo, Héctor Cárdenas hablaba de que cada “equipo debe propender hacia la búsqueda y consolidación de una idea-filosofía de juego”. Deportivo Cali; su Deportivo Cali, no está muy lejos de lograrlo. Ojalá sigamos asistiendo a cátedras como la de ayer porque ganar como lo hizo ayer, la verdad, otorga un estado de placer y tranquilidad que no tiene techo. Y menos si los pasos que se dan son promovidos por el famoso ¡Ras tas tas¡ universal. Apoyados por una hinchada que ayer acompaño al equipo en todas las tribunas y contando, en especial, con una sur de canto y arenga constante e insaciable durante el partido.
Ah! !FELÍZ CUMPLEAÑOS HÉCTOR CÁRDENAS¡ ASISTIR A TU CELEBRACIÓN FUE CONFORTABLE.
*Foto: tomada del twitter de hinchadaverdiblanca.com (@hinchasDeporCali)
John Alegrias
Twitter: @Culpable
















