martes, 19 de agosto de 2014

Por fin, alguito distinto (solo alguito)


No era un ambiente usual para un juego de América en Bogotá, la gente se acercó al estadio, como siempre lo hace cuando el rojo vista la capital, pero decidió no entrar al estadio, aunque se estuviera mordiendo los codos queriendo ingresar a las tribunas del escenario de Techo, y los pocos que ingresaron, dejaron sentir con banderas y cánticos que la relación entre la afición y el equipo no es la misma que en los primeros 2 años y medio de este periplo por la segunda división, que el “plus” que representa la cantidad de aficionados escarlatas que hay en esta ciudad, no acompañó dentro de las gradas como si lo había hecho en enfrentamientos anteriores.

Pasando a lo netamente futbolístico, la victoria por 2 a 1 ante Bogotá F.C, no fue una simple victoria más en la B, tuvo sus condimentos para que la sensación percibida al finalizar los 90 minutos de juego no fuera igual a la de otras noches de visita al antiguo Hipódromo capitalino. El conjunto dirigido por J.J López mostró visos (ojo, solamente visos) de un fútbol mucho más impetuoso y vertical, los primeros 30 minutos del primer tiempo y los últimos 30 del segundo fueron de dominio americano, sin ser muy claro, eso sí, pero por lo menos, con la ambición de ir un poco más al frente en cuanto al planteamiento.

Eso sí, los crasos errores cuando se trata de encarar al arquero contrario, tristemente, siguen mandando la parada. Peralta no pudo definir por encima del arquero, y Martín García tuvo dos ocasiones clarísimas que dilapidó por completo, y para colmo de males, después de esa segunda jugada en la que García diluyó el tanto americano, vino el penal que derivó en el primer gol de los locales.

Pero en el segundo tiempo apareció Jhon Pérez, que en su momento dije que era de lo mejor que tenía la categoría para ofrecerle al América, y que en el partido ante Jaguares anotó un gran gol. El volante se echó el equipo al hombro, empezó a buscar insistentemente a Urueña y el chico Viáfara, abrió espacios para poder marcar la primera anotación roja, y sacó “De la galera” un misil que se metió al ángulo de la portería bogotana, y salvó las papas cuando faltaban dos minutos para que el juez central decretara el final.


A Bogotá (aún siendo un equipo formado en su mayoría por juveniles) no fue cualquier cosa, numéricamente la caja está cuadrada y estamos a solo un punto de la primera posición del torneo, y además, se rompió un karma que América desde 2012 estaba acarreando en sus espaldas, el no poder remontar un resultado adverso. Sí señores, tuvieron que pasar más de 2 años, 93 partidos, para que el rojo pudiera remontar un marcador adverso.

J,J Prometió que para la fecha 6 o 7 habría encontrado una nómina y un funcionamiento claramente definido, y sigo esperando eso, pero por lo menos con lo de ayer, se vieron muestras de que ese objetivo se va encontrando, y como diría Jorge Puerto, el fútbol se va asomando, por la ventana, pero se va asomando, ojalá se mejoren los detalles que todavía faltan, como los relevos a la hora de marcar, o la definición que tantos dolores de cabeza nos ha generado, para que, con esos detalles engranados, se llegue a la final, para empezar a meterse seriamente en la conversación por el ascenso a Primera.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi cuenta de Twitter, @MichaelPuertas, un abrazo a todos, y nos leemos la próxima semana, que estén muy bien.

Imagen: Página oficial Torneo Postobón

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