martes, 30 de septiembre de 2014

CUANDO EL ALMA DUELE . . .



CUANDO EL ALMA DUELE . . .


"...Fue una deblacle, no pusimos la suficiente pasión. En una noche así es mejor no decir nada..." Franz Beckenbauer



América tardó en entrar al juego, el inicio del partido le pasó por encima, así que optaron por amontonarse en el centro del campo y esperar a ver que pasaba, a ver si la divina providencia metía mano y sacaba esto adelante. No hubo noticias del rojo salvo un remate tibio del 10. En el banco, J.J en jarras, analizaba a su equipo en construcción, su equipo que cada vez se parece más al space de Medellín. Cartagena que propuso, que al igual que el resto no comen de camiseta, aprovechó un tiro libre y una incompetencia absurda de Yoiver para marcar el primero. (En el video del gol vean al #4). Duele el alma. El equipo no reaccionó, fue emo ante el gol, les faltó llorar. ¡GUËEEEVOS! ¡GÜEEEEVOS! Nada de eso, Cartagena siguió atacando de frente a Palacios.



Que Humberto Mendoza te haga un gol, es una situación francamente humillante. Desde el primer minuto se insinuó; y tome mijo, sáquelo. Tardelis tan demorado como su nombre y tan lento como la red de claro, no se movió, no lo cogió, no se inmutó, no lo marcó maldita sea; y la brocha nos marcó el segundo (En el video del gol vean al #2). Duele el alma.



El rojo apocado por el marcador buscó algo de credibilidad, y la encontró en dos penaltis. El primero desperdiciado por Pérez y el segundo acertado por Balanta que debe jugar como extremo más no como lateral. El descuento fue un asomo de mejoría para el equipo que intentó tocar y desbordar pero que no encontró fútbol, por una sencilla razón; Lasso y Blanco jugaron abiertos y a 30 metros de ellos Urueña, Pérez y Castillo; jamás llegaron en bloque. 1-2 al cierre del primer tiempo, el equipo pigmeo e indolente se retiraba de la cancha.

Cartagena se retrasó un poco y procuró la seguridad del juego. El rojo no encontraba la fórmula para mejorar y el alma desesperada y dolorida gritaba sentida que no más, que paren esta huevonada, que se cojan el bulto y sientan dónde hijueputas es que están jugando. No hubo actitud en la cancha ni mucho menos en el banco donde por desgracia no pasa nada. Entró el número 9, Martín, quien emulando al gato Pérez en Neiva y rompiendo las leyes de la física y del propio fútbol; desperdició infame la única jugada de gol del equipo. Minutos después del funesto suceso, Tardelis se solidarizó con su compañero y entregó el balón a un rival para que de pared marcaran el tercero sentenciando esta recocha. Duele el alma. 1-3, las excusas de hoy están por venir. La culpa no es de Martín; él es así, si no cree pregúntele a lo hinchas de Millonarios o de los 17 equipos en los que ha derrochado talento. La culpa no es de Tardelis; él es así, no le pidan más. La culpa no es de Palacios; eso es lo que tiene. La culpa no es de de Yoiver; no se sabe parar en la cancha. Los culpables y directos responsables son quienes los traen y más quien los pone. ¡Sinvergüenzas!.

En los días que duele esta alma con la que escribo quisiera que todo fuera como antes, mirar el pasado y quedarme allí para no sentir el dolor de ver mi camiseta manchada de cinismo y salpicada con gotas enormes de vergüenza. ¡Respeten!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

viernes, 26 de septiembre de 2014

QUIERO PENSAR QUE . . .

Me gustaría que en el mural de Cascajal se plasmara gigantesca esta frase del técnico del Barcelona, o que fuera impresa en miles de hojas y empapelar todas las paredes de la sede y que antes de cada rueda de prensa le entreguen una copia al profe J.J.



En San Fernando la meca de la pasión escarlata nuevamente vacía. El Pascual aún manchado por las sobras de ayer, recibió a los de siempre o los que son, no sabría explicarlo. Alguien me dijo hoy temprano que no es orgullo barato el motivo que lo sacó de la tribuna oriental, donde nunca había fallado desde aquel clásico en 1996 cuando Jerson marcó de chalaca, fue la dignidad aporreada la que lo empujó a quedarse en casa. Discutible, pero quiero pensar que él como muchos, sin importar el presente volverán al santuario del barrio más hermoso.

Como de costumbre el rojo salió en busca del partido pero con el mismo mal crónico que lo viene aquejando; falta de constancia, de regularidad “Hoy de nuevo América y sus baches. . .Cinco minutos bien y cinco minutos mal[i]” y fue en un espacio de esos cinco minutos buenos que Urueña recibió un pase largo, hizo la individual que nunca deja de hacer y que por fin le salió para marcar el primero. ¡Hay que saltar, ¡Hay que saltar! Abrazo colectivo en occidental.



La película se repitió, el equipo se recogió desordenado en su campo que utilizó como escondrijo ante la reacción del rival que sintió su pasividad. El empate anunciado por la actitud del rojo tomó su lugar en la cancha y en el trámite mismo del juego; 1-1.
América no jugaba bien y Rionegro lo ponía en apuros. Quiero pensar que los cambios obligados y la mal llamada rotación afectan el desempeño del equipo. Blanco, irrelevante, cedió su lugar a Martín. El enjuto Lasso hacía por banda lo que podía mientras que un apocado Pérez se llevaba con su bajo nivel de hoy el talento del equipo. Bostezos y rabia. Pero como esto es América, como se supone somos de mejor estrato que los otros 17, entre Lasso y Martín que al final definió pusieron al equipo a ganar a solo cinco minutos de terminar el juego. En tiempo añadido, Pluto que había seguido con la línea que lo sacó del anonimato en las últimas fechas, se equivocó y de forma increíble Rionegro empató. Ojalá quienes lo veneraban el lunes hoy no lo estén puteando. Luego de un pálido 2-2 el líder del campeonato se marchaba al camerino ante la mirada crítica de una tribuna puntillosa y desconcertada, que debatía su sentir entre el respaldo para Pluto, los chiflidos, los reclamos y las palmas.

¡Que vaina! Después de partidos como estos, siento que el equipo camina a tientas a lo largo de un callejón oscuro y frio, donde únicamente se ven los ojos siniestros y desafiantes de un cuarto año en la B. Quiero pensar que nada de esto pasa y que lo de hoy hace parte de una estrategia milimétrica, casi militar, que nos conduce a primera. Los números a diferencia del fútbol avalan la ilusión, por eso quiero pensar en un cuadrangular perfecto y en dos finales categóricas, quiero pensar que el vaso siempre estará medio lleno ¡VAMOS AMÉRICA TODAVÍA!

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

martes, 23 de septiembre de 2014

ESCASOS DE TÉCNICO . . .

ESCASOS DE TÉCNICO . . .

"..Yo ubico bien a los jugadores en la cancha. el problema es que después se mueven...." Alfio Basile

Me cuesta concebir un partido de mi rojo querido con tan poca gente en la tribuna. Es inadmisible pregonar la pasión de un pueblo sin el pueblo mismo, sin su pueblo que la ha hecho grande a través del tiempo. Estamos dolidos, hemos sufrido y llorado, pero esta es la prueba que este pasión aberrante nos pone; como se la puso a los que pasaron más de 30 años sin un título, a los que perdieron la gloria suramericana en un suspiro, o los que se tuvieron que tragar el maldito descenso. Somos uno solo, dejemos el orgullo y volvamos a la cancha. Falta muy poco.

Cinco minutos fantásticos de un equipo robusto encima de los muchachos del atún altamar que poca resistencia oponían a la arremetida inicial. Balanta desde la posición en la que siempre lo quiso el profe Lara aportó el juego de banda que tanta añora este equipo; abrió la cancha y por allí fluyó la intención ofensiva que con el paso de los minutos decreció. Fue una alucinación ese arranque porque no hubo constancia a través del partido y el rival con la misma jugada durante todo el juego nos complicó. Pluto atajó la primera que empujó al equipo a lograr el gol de Pérez de toque suave después de un rebote ante un fuerte disparo de Balanta. Después del gol el equipo mejoró sin recuperar el aplomo de los primeros cinco minutos. Al cierre del primer tiempo Pluto atajó la segunda.



El medio campo estaba agrietado. (Para quienes aún discuten a Sierra); Prisco y Castillo recuperaron cinco balones en todo el primer tiempo…lamentable; además se cansaron. Tello poco juego recibió y vagó por derecha durante todo el partido sin saber si atacaba o defendía. ¡Métale mano J.J! Los cambios nominales y tácticos como casi siempre, tardaron. El juego del rojo era una aguamasa espesa que los jóvenes del Barranquilla como cerdos hambrientos aprovecharon. Pluto atajó una más. J.J no reforzó la zona de marca. Gregrory por Tello al tiempo que el mejor del rival era expulsado dejando la puerta abierta para el control y el segundo que ni siquiera asomó su nariz.

El local se envalentonó y sintió acariciar la hazaña que Pluto tan alto como un mástil tres veces evitó. Solo bastaba un par de retoques para agrupar al equipo y marcar el segundo, un solo movimiento, una sola orden –Viáfara quédate, no salgas más--. Es inaceptable que ganando un partido de visitante al minuto 92 en una cancha pesada, con humedad del 90% no evite que sus jugadores muy folclóricos vayan a buscar un tiro de esquina y dejen casi mano a mano a su defensa y su arquero. ¡Inaceptable! Ganamos y somos líderes bendito dios. Una victoria sostenida a través del derroche individual de Pluto que hoy fue todo un paladín. No me imagino a Viera suplente de Pluto, bien por Meneses se lo ha ganado.



Foto: Andrés Puentes

Podrá ser bonachón o un buen líder y trabajar incansablemente en Cascajal. Nadie le quita su esfuerzo, y preparación, pero el perrenque de los técnicos se conoce en los partidos y sus circunstancias, entre ellas cuando el rival se queda con 10 o en una final de 180 minutos. Tengo una fe inquebrantable que juntos lograremos el ascenso, nunca he dejado de abrazar este sueño, no ha pasado un día sin que me aferre a él. Sin embargo no me impide declarar con pesar que estamos escasos de técnico y que eso fácilmente puede romper la tira que sostiene esta ilusión.

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

lunes, 22 de septiembre de 2014

Triunfo para retornar al liderato...


Deportivo Cali iniciaba la segunda ronda de la Liga Posotobón recibiendo a Fortaleza con la ilusión de retomar el liderato del campeonato y volviendo a disputar un cotejo de local tras haber sometiendo su juego a varios retos fuera del Pascual (Aguilas, Pasto, Peñarol y Nacional. Primera vez que se disputan cuatro juegos consecutivos en condición de visitante en este año).

Cárdenas alineaba al “primer equipo”. Los mismos que completaron un partido correcto en el Centenario. Esto es: Helibelton-Fabra como laterales, Nasuti-Mera como dupla central. En el medio Pérez oficiaba como pivote acompañado en los interiores por Candelo-Cabezas. Mosquera operando de enganche y en punta Rivas-Herrera. Y Hurtado, la etiqueta de seguridad, bajo los tres palos.

Durante el primer tiempo Deportivo Cali nunca encontró soluciones colectivas para desbarajustar la tan ordenada y rigurosa actitud defensiva del rival. Alexis Garcia, DT de Fortaleza, graficó sobre el gramado del sanfernandino un 4-1-4-1 que presionó sobre mitad de campo, y que tras recuperar el esférico, ejecutó varios ataques que por fortuna, y gracias a un Hurtado sublime, no terminaron dentro de la red del pórtico Norte. El conjunto rival fue superior en el juego, sin embargo, esa superioridad no fue consumada con el acto final: el gol.


No obstante, Deportivo Cali iba a encontrar la anotación gracias a una individualidad representada en la silueta de Candelo. Yerson fue buscando su perfil, tras conducir por varios metros, hasta encontrar el momento ideal para empalmar el balón y colocarlo sobre el palo izquierdo del arco defendido por Mosquera. Una genialidad de Candelo, quizás el jugador más regular del equipo en cuanto a rendimiento, destrababa una primera etapa en la que el juego de conjunto nunca encontró aplomo para dominar en campo rival.

El descanso y las indicaciones en los camerinos de Cárdenas mejoraron visiblemente al equipo en la segunda etapa. Tanto así que Rivas, recién iniciada la segunda etapa, encendió el ánimo en las tribunas tras esculpir un maravilloso gol en una jugada a balón parado. Carlos, luego de un leve movimiento de Mosquera, sacó un bombazo imposible para el golero de Fortaleza y decretó el 2-0 en el tablero.

Deportivo Cali pasó del 4-4-2 inicial a un 4-2-3-1 que tenía como primer objetivo taponar las bandas por las cuales Fortaleza había encontrado ventajas en la primera parte, para después, propiciar interacciones con la pelota que tenía como eje a Mosquera, que ya gozaba de mayor libertad. Así, el elenco de Cárdenas se fue imponiendo en el la etapa complementaria y reduciendo los intentos de ataque del rival que ya no mostraba intensidad ni en defensa ni en ataque.


El segundo tiempo dijo hasta luego sin regalarnos más goles. Deportivo Cali dominó y tuvo chances para aumentar el resultado. Con el pitazo final el onceno verdiblanco logró la cuarta victoria de forma consecutiva en condición de local por Liga Postobón aunque sin enseñar los destellos radiantes que se han podido observar en otros partidos pero haciendo gala de la eficacia que otorgan individualidades como Candelo y Rivas. El equipo vuelve a reposar en lo más alto de la punta y, desde arriba, mira con cautela en el horizonte el partido por Sudamericana contra Peñarol. Al que todos tienen puestas las miradas.

*Foto: @asodeporcali
Twitter: Culpable_
Columna para www.hinchadaverdiblanca.com

miércoles, 17 de septiembre de 2014

En la justa medida...


La victoria de anoche 1 a 0 ante el Cortuluá, fue la más justa proporción de lo que se pretende con América, fue la más justiciera demostración de que América puede llegar a tener una ideología de juego clara, unas pautas de ataque bien construidas, y sobre todo, una identidad que le permita tener el balance que en partidos pasados le había costado tanto obtener.



Puede que el resultado no haya sido tan amplio ni se haya tenido un volumen ofensivo tan efusivo como ante Dépor, pero esta vez fue más consistente, un poco más claro en la entrega de la pelota, con pausitas para pensar en la jugada siguiente a la cabeza de Pérez y Tapiero, con un Sierra que no ha sido de mi entero agrado en anteriores ocasiones, pero que anoche fue bastión para equilibrar al equipo y permitirle jugar con la pelota al piso.

El punto aparte de este análisis es para el tantas veces resistido e incluso insultado Diego Cascón, ayer me quedó claro que NO es un 9, NO es un goleador nato, le falta sangre y cabeza fría para ello, pero como media punta, como un falso rematador, es muy interesante para detallar. Se mueve bien en el espacio reducido, se desmarca, abre el juego, limpia el camino para que los volantes que vienen de más atrás lleguen con opciones claras de rematar a gol, y sobre todo, rebusca la pelota, propone, y busca alternativas para ir al ataque.



Y eso que Cortuluá no fue tan displicente como el insípido Dépor Aguablanca que se plantó hace 8 días frente al cuadro escarlata, el equipo Tulueño jugó con el firme propósito de incomodar al América. Lo atacó por las bandas, ejerció presión en el ataque para intentar robar la pelota desde el campo americano, e incluso, incluyó en la titular a un viejo zorro especialista en “dañarle el caminao” a la escuadra roja, como lo es Carlos Rodas, y terminando el segundo tiempo, buscó en Milton Rodríguez, que vistió la camiseta del Rojo un par de veces pero que también nos “vacunó” en muchas otras oportunidades, la posibilidad de ir a buscar el gol del empate.

Pero al final el 1 a 0 fue justo, se dio en la justa medida, porque América hizo lo suficientemente necesario para poder conservar esos tres puntos, muy necesarios para calmar las aguas durante la semana, y planear dos encuentros muy difíciles que se vienen en territorio costeño. Barranquilla y Real Cartagena serán grandes escollos en pro de la búsqueda de la punta, son plazas que desde que América, hace 1004 días, descendió a la B, le han sido muy complicadas, pero si América muestra esos argumentos futbolísticos, esa paciencia y esa buena planeación que mostró anoche, perfectamente, podrá treparse al primer lugar del campeonato, con la procura de que desde ahí, hasta la fecha 18, nadie pueda despojarle de ese lugar.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi cuenta de Twitter, @MichaelPuertas, un abrazo a todos, y nos leemos la próxima semana, que estén muy bien.

LA GUERRA DE LOS MIL DÍAS. . .


Con más trapos que personas en las tribunas América se jugaba la posibilidad de borrar ante su gente la imagen deplorable del día jueves por copa postobón. Se adueñó del balón con sus líneas adelante y mostraba un rostro oculto hasta la fecha; posesión y transito seguro en medio campo. Al cerrar el primer cuarto de hora, Pérez estrelló el balón en el palo trazando una línea de ilusión en el corazón del hincha americano. El rojo jugaba del centro a los costados para Lasso y Cascón y en el área como un número 9 cerraba la jugada Tapiero; siempre veloz. El equipo jugaba bien. 



Pérez enfrentando a dos rivales como durante todo el partido, logró evadirlos y extender el balón al costado donde Cascón (de sobresaliente actuación) recibió y centró a la llegada de Tapiero. El portero impidió el gol, el balón quedo dando botes en el área y en menos de lo que dura un parpadeo, Pérez pateó tan fuerte como la constancia de esta ilusión marcando el primero. Sonó la canción de antaño del rojo después del medio centro para atrás; anulado, anulado. Los rojos apretaron al árbitro como lo debieron haber hecho después del gol de Lalinde, obligándolo a validar la anotación que como en aquella ocasión también era legítima. ¡GOOL!

El equipo mantuvo la forma e intensidad ante la reacción del Tuluá liderada por Rodas. Carlitos Rodas, ¡Qué viejito verriondo si le gusta jodernos y dañarnos el caminado! balón al palo y por poco repite en el arco sur el gol que Falcao le anotó a Libis Arenas. Por fortuna Pluto respondió. El equipo cerró un buen primer tiempo que no ratificó en el segundo porque dosificó y esperó en su campo al rival, al parecer la estrategia para liquidar el juego era el contragolpe. El equipo no se sintió cómodo con el cambio de rol, se agrupó pero no era eficiente y en los ataques no hubo noticias de la efectividad. Puro control de juego, del que no nos gusta ver pero que a veces se torna necesario. Y para no perder la costumbre en el cuarto minuto de adición tiro libre al borde del área. Milton Rodríguez frente al balón. Dedos cruzados, zozobra, una que otra oración y todo tipo de músculos contraídos. . . Suárez rechazó, no pasó nada. ¡Ganamos!

Los días en la B siguen pasando. El viernes esta guerra cumplió mil días. Recuerdo muy bien cuanto inició todo esto y no sé si alguna vez tenga el coraje suficiente para borrarlo de mi memoria. Que vuelva el ejército de humildes y enfrente cada partido de aquí a Diciembre como una batalla voraz con fútbol y güeeevos como armas, para que en esta absurda guerra de mil días el vencedor si sea el rojo y podamos por fin gritar ¡ASCENDIMOS!

PS: ¿Nuestra esperanza goleadora? Cero goles. Sigue sin meterla pero hoy jugó bastante bien. El arco se le va a abrir.

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226



viernes, 12 de septiembre de 2014

El que mal actua.. Mal le va ...


Es claro que hoy es uno de esos días donde los americanos no tienen claro que será del futuro del equipo, que con ansias trataran de saber que pasara hoy a las 6 Pm cuando se reúnan con los directivos a charlar sobre lo que fue la debacle de anoche.

Ganar, perder o empatar son resultados del futbol pero en américa se volvió más que eso, los rojos son un equipo con ya 3 años en la categoría B que han alejado a sus hinchas y que a pesar de que pasan los años las soluciones se trazan en enero y a mitad del camino se van desboronando.

Lo de anoche tan solo fue una vergüenza más de todas las que américa ha vivido en su estadio desde que está en la B, Cuando el árbitro pita el final uno solo ve como el cuerpo técnico y los jugadores bajan entre los reclamos y el dolor de la gente. Ya esto se volvió pan de cada partido…

El compromiso se manejó en el primer tiempo, con varias opciones de gol y con llegadas aunque pocas algunas con claridad sobre el arco del Quindío, El segundo tiempo arranca parecido pero después de que Tapiero pide el cambio, américa se pierde y más cuando Pérez, el llamado a marcar diferencia se cansa.

Jugamos frente a un gran equipo…

Se pierde con el primero de la B….

Estamos vivos y nos quedan 90 minutos…

Seguimos construyendo el equipo…


Y la peor ….. Esto no es como comienza sino como termina…

Frases, frases y frases que fecha tras fecha se repiten y que siguen siendo respuesta a cualquier fracaso que acontece con los diablos rojos…

Es claro que hoy no se puede señalar ni a unos ni a otros, los problemas del américa siguen siendo de todos, de los directivos, CT y jugadores que en 3 años no han tenido la capacidad de resolver el enigma que ha significado la B.



Por ultimo como lo escribí ayer, cuando uno actúa mal le va mal y aunque la grosería y patanería que tuvieron los DT de américa con varios medios de comunicación no la vi y no fui testigo de ella creo que es error de ellos y de la junta solo irse a disculpar donde “los grandes medios de cali” sin importar que habían más medios así no sean de cadenas nacionales o dirigidos por reconocidos periodistas de la ciudad.

@JulianMarin85



martes, 9 de septiembre de 2014

America gano... Simple...


Anoche américa regreso a la victoria después de 3 partidos, la última imagen que había dejado en casa era de un equipo desubicado, con problemas evidenciados y que cuando se desespera las soluciones no van a aparecer.

Aunque siendo sincero Depor tenía más en años anteriores (Muchos están en américa) es un equipo que siempre quiere complicar debido a que sus jugadores son llenados con esa palabra “Clásico” que de eso este partido no tiene nada.

Las soluciones anoche llegaron demasiado rápido, 1 minuto y ya américa ganaba con gol de Lasso, Bien pero faltaban 89 y uno aunque le tiene fe al equipo no falta la cosquillita de que esto no se nos vaya a complicar como siempre pasa.

El partido transcurrió en errores arbitrales, un gol bien anulado a los rojos pero con el agravante que los jueces lo convalidan y después se echan para atrás, el que si fue el segundo de américa también es una error del línea pues se arrepiente de tener la banderola arriba y con el infortunio que américa recupero y Pérez definió.

En el segundo Tiempo los chispazos, esos minutos que uno desearía fueran constantes pero que se diluyen como azúcar, Un partido donde se destacaban Pérez, Montaño por ratos, Lucumi y sin alguna duda Tapiero quien se recuperó y le da otro tono al equipo, que de a poco toma ese nivel que le hemos conocido y un partido que con la ventaja de los 2 goles era muy manejable.

“Creo que un resultado 3-0 es contundente, pero sí sé que el equipo boto muchas oportunidades” JJ López

Profe yo pienso parecido pero es mejor golear y gustar no importa cuál sea el marcador…

El Capítulo Aparte


Cascon… El tan criticado cascon… la verdad si me preguntan a mí me parece un jugador técnico, que sabe cómo jugar colectivamente, que pocas veces falla en el pase al compañero pero que es “Delantero” y como delantero la afición quiere goles.

De nuevo desde el banco entro y se asoció en ocasiones con sus compañeros bien, pero a la hora del área se ve solo, y solo no porque este entre los dos defensas sin un solo compañero sino porque los suyos cuando tiene la oportunidad de dársela a veces se la niegan… todavía no entiendo porque Pérez no se la dio…

El penal es otro caso, Aunque sé que en los equipos de futbol antes de empezar un partido ya está definido quien cobra, ayer era la oportunidad de diego de sacarse esa sal pero no, Montaño quien dicen cobra muy bien en los entrenos le pego como yo le pegaría y lo boto dos veces, menos mal llego Tapiero y la mando a guardar.

Y la postal del final… de esa alegría desbordante en la tribuna con la que muchos se levantaron de sus asientos, pocos se dieron cuenta que 10 vestidos de rojo se abrazaban mientras Cascon los miraba a la distancia, Después corrió Pluto, corrió Suarez y lo abrazaron pero me quedo esa duda.

Hoy américa es segundo en la tabla y tiene 4 días para preparar el enfrentamiento por copa ante Quindío con la tranquilidad que está ubicado arriba, que con esta victoria se sale de un manto de duda momentáneo y que no puede bajar los brazos porque la estreches del torneo en calendario y tabla así lo exigen.

EL 10, EL CRESPO Y CASCÓN. . .


Cómo pasa el tiempo, su raudo andar es inclemente. Es increíble que el partido América VS Depor ya tenga historia propia y se hable de anécdotas y estadísticas de este enfrentamiento. Con el de hoy se cuentan 11 partidos. Cómo pasa el tiempo, la primera vez que los enfrentamos fue en marzo de 2012. Esperamos que sea la última vez que en fecha de clásicos juguemos contra este equipo y no contra el verde Deportivo Cali.

¡GOOOL! El gol llegó primero que los méritos para lograrlo. Al primer minuto y cuando los pocos asistentes no terminaban de colgar sus trapos, un rechazo corto de Depor fue interceptado por Pérez. El 10 sincronizó su cabeza en alto y su pierna izquierda para englobar el balón y dejar mano a mano a Lasso que cambió el rumbo del balón y consigo el destino del partido. ¡GOOOL! América siguió construyendo los méritos guiado desde su propia zona por Tapiero que hoy fue como el aditivo que le faltaba al motor del viejo Simca 1100. Pero el equipo cayó en repetidas imprecisiones que frenaron un poco el impulso vertiginoso que venía de atrás. Sin embargo se ajustó en la cancha y fue superior, presionaba la salida de su rival y le creaba serias opciones de gol. Allí Tapiero fue fundamental. De un anticipo suyo el balón quedo para Pérez que esta vez decidió de forma exquisita acariciar suavemente el balón y hacer un pase al palo para que este de taquito la dejara adentro consumando el segundo ¡Golazo de una definición deliciosa!


El rojo terminaba un primer tiempo satisfactorio, esperanzador y con asomos de seducción. Suárez volvió a verse seguro. Balanta volvió a ser profundo y perforar con su zancada la zona izquierda. Sierra sintió el peso de la banda de capitán. Tapiero volvió a ser el alma roja y Pérez aunque muy lejos de los grandes que vistieron la 10 de este equipo, con cada partido y cada toque preciso da pasos certeros para acercarse a ellos y escribir sus propias crónicas vestido con la camiseta número 10 del América de Cali.

El segundo tiempo fue una prolongación del anterior y sirvió para ratificar la mejoría del equipo. El rojo lucía tranquilo y amañado con el 2-0. Hubo más opciones y yerros en la definición así como control de juego y amplitud; el único que no se conectó fue el joven Lucumí que es mejor cuando llega del banco que cuando inicia. El partido estaba resuelto así que la atención se concentró en Cascón a partir de su ingreso. Es activo, se ofrece como pase, regresa, se tira a un costado, rompe la marca pero es trasparente para sus compañeros. No le tocan el balón. Cuando el equipo desbordaba y él estaba en posición en el centro del área, el lateral prefería devolverse. Incluso Pérez con el arquero de frente y su delantero de cara al gol prefirió definir y no darle el espaldarazo de la confianza. No es el polilla Da Silva, pero si no le dan juego va a ser poco probable que algún día marque un gol en estas tierras. Qué vaina.

Su momento llegó, ¡falta! penalti que no fue. —Creemos en Diego— le he escuchado varias veces a J.J cuando le preguntan por Cascón. Montaño tomó el balón como si fuera el capo del vestuario, escupió. —Tiene todo nuestro respaldo— También ha dicho J.J. Esperaba que del banco, saliera J.J exaltado con su cara colorada ordenando que lo pateara Cascón y también esperaba que el español le rapara el balón y encarara a Montaño diciéndole que el lo patearía. Nada de eso pasó. Ni el técnico le dio la confianza que pregona ni Cascón reclamó su derecho, ninguno tuvo carácter Pateó muy mal el muchacho Montaño, el arquero atajó, pateó nuevamente, el arquero contuvo de nuevo, martilló de atrás Tello, el arquero atajó otra vez y quedó para que Tapiero marcara un gol con su sello; empujando, guerreando. Fin del partido, celebración de la cual fue ajeno Cascón; parece que no hace parte del equipo.

¡Ganamos! El rojo terminó un partido con una victoria satisfactoria, esperanzadora y con asomos serios de seducción y reconquista. Ya veremos.

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

martes, 2 de septiembre de 2014

Las tradiciones pérdidas en el fútbol colombiano.....


Desde 1948 se juega en nuestro país el fútbol profesional colombiano, y desde ése entonces ha tenido diversos integrantes, sistemas y novedades, de hecho alguna vez fue considerado como la élite mundial, en la famosa época del dorado en donde los partidos jugados en nuestra patria eran dignos de ser comparados con grandes duelos de la actualidad en el mundo.

Y, si bien, era otra época a nivel mundial y a nivel futbolístico lo que ocurría en esos días en nuestras canchas no solo hacia historia en los equipos y sus hinchas, sino que generaba y construía costumbres que cada domingo o miércoles se arraigaban con fuerza en la idiosincrasia de nuestra patria.

Son bastantes, los horarios fijos de un partido, la diversidad de partidos a una misma hora, la difusión de los goles y mejores momentos de cada partido en secciones noticiosas que eran vistas por los colombianos como el mejor de los prime del momento, las reuniones familiares para escuchar o ver algunos juegos, la tranquilidad de asistir en familia o como plan de integración a ver un partido de fútbol en la cuidad, muchas veces sin importar sí el equipo del que se era hincha jugaba o no.

Pero la modernidad y la tecnología no fueron ajenas a introducirse dentro del fútbol colombiano, invadiendo con un alto riesgo las tradiciones antes mencionadas y algunas que se pueden escapar dentro de este escrito, hoy desafortunadamente ir a un estadio es más que un acto de fe y amor por un equipo, pues los precios, los extraños horarios y los mal llamados hinchas, han alejado a quienes queremos mantener muchas de las tradiciones de nuestro fútbol, y a pesar de que el fútbol se puede ver por televisión, estas trasmisiones no llegan a todo el grueso de la población, lo que cada día sigue afectando a nuestro fútbol y lo sigue hundiendo en un olvido del que no parece tener regreso.

Pero no solo los horarios y los actos ajenos al espectáculo futbolístico hacen que estas tradiciones sigan desapareciendo, muchos de los equipos históricos hoy juegan en segunda división y muchos no tienen proyectos serios que hagan ver que pronto volverán, y aunque quien escribe piensa que la pasión y el amor no conocen de categoría es innegable que siempre el hincha deseará estar con su equipo en primera división disputando clásicos y partidos de interés nacional, que evidentemente en la segunda división no se disputan.

Finalmente con extrañeza en las últimas temporadas y más en esta actual, hay otra tradición que nos está yendo y es la de los uniformes, ahora por cuestión de mercadeo es normal ver a Nacional o al América de negro, a Santa Fe de gris, al Pereira de azul, al Real Cartagena con indumentaria naranja y otros cambios que el hincha no se explica y que generalmente no le gustan, aún me niego a ver a Millonarios de azul total, cuando históricamente se le ha conocido como el cuadro albiazul, ése repentino e inexplicable cambio no lleva definitivamente a nada, eso quizás en Europa funcione, porque es otra cultura tanto deportiva como social, pero acá en nuestra patria deberíamos preocuparnos más por recuperar estas tradiciones y hacerlas más fuertes, porque como están las cosas nuestro fútbol profesional colombiano se convertirá en un lindo recuerdo.

Jorge Puerto Ladino

en twitter @jorgepubliradio

lunes, 1 de septiembre de 2014

VOLVER A CREER. . .



"...Se pueden perder partidos, pero no se pueden perder los objetivos..." José Nestor Pékerman

Qué pasó con el ejército de humildes que el semestre pasado sedujo con el perfume de la ilusión a la hinchada durante 22 partidos. Dónde quedó la actitud que persuadió a los escépticos. Por qué cuando más unidos debemos estar, nos alejamos aún mas. ¿Cuál es la posición real que ocupa el objetivo primordial de este camino? Al parecer todo quedó sepultado en el misterioso partido frente a Jaguares en Monteria. La institución no ha superado esa tenebrosa tarde cordobesa.



Con un estoicismo desgarrador la hinchada que sigue siempre al rojo se quedó fuera del estadio continuando con esta protesta tan dolorosa como necesaria. Dentro de la cancha un medio campo renovado con Tapiero, Sierra, Prisco, Urueña y Pérez esperaba ser la solución a la jerigonza en que han convertido al equipo. Bucaramanga intentaba y Pluto respondía. Por nuestro lado, un equipo desordenado, sin ritmo, descoordinado; como un rolo bailando ras tas tas. Poco fútbol, sin opciones y las excusas de la cancha (que tomó víctimas amarillas y rojas), el clima y el rival empezaban a tomar su lugar. El primer tiempo se fue con una clara de Pérez y el desborde de Viáfara que cruzó para que Tapiero de forma accidentada marcara el primero. El gol de la tranquilidad para el cuerpo técnico pre avisado en la reunión del viernes. ¿Hay que volver a creer?

El visitante sintió la arremetida de un pobre local que con poco recostó al rojo sobre su arco dispuesto a dar vuelta al marcador. A fuerza que lo consiguió; de penal el partido se ponía 1-1 y el pre aviso camaleón cambiaba sigilosamente su texto a despido. Pero no hubo más fútbol, del empate al final del partido pasaron 25 minutos en los que no sucedió absolutamente, salvo un cabezazo peligroso de Suárez en tiempo de adición. Un punto que suma en la tabla y resta a los tres que se fueron de casa el lunes, un punto que aún no invita a volver a creer. Entre silbidos y una lluvia de dudas el equipo se retiraba de la plaza donde el otrora gigante de Suramérica firmaba el 90% de su novena estrella.

Señores América, ustedes y el técnico se encargaron de ahuyentar al hincha de la tribuna. Acaso no les duele y les cuesta ver las tribunas vacías. Necesitamos volver a creer, nuestro objetivo no se ha perdido por las derrotas recientes ni por el presente insulso del equipo. El objetivo siempre ha estado claro, nosotros no le hemos perdido; pero es necesario volver a creer. Por favor entréguenle algo a la hinchada para refrendar el carné de la esperanza y volcarse de nuevo a agotar el papel.

PS: Nuestra esperanza goleadora, nada de nada. Ni fútbol, ni güeeevos, ni mucho menos goles. Qué vaina.

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226


Colorin clorado: un final feliz realizado.


En la séptima fecha de la Liga Postobón Deportivo Cali tenía como rival a Atlético Junior en el Pascual Guerrero. Con este partido los dirigidos por Héctor Cárdenas cerraban la pequeña serie de esta semana en donde se jugaron tres cotejos en condición de local. Todos por competiciones distintas.

El DT verdi-blanco realizó una sola modificación para enfrentar al equipo de la arenosa respecto al partido por Copa Sudamericana. Víctor Giraldo entraba por Yerson Candelo y con ello el once titular presentaba el mismo sistema: 4-4-2 en rombo. El preferido por Cárdenas. Al que ha trabajado sin cesar para llevar acabo la filosofía de juego que tanto pregona. En ese sentido, Hurtado aparecía bajo los tres palos. Nasuti-Mera como pareja de centrales y Giraldo-Fabra sobre los laterales. Pérez como pivote acompañado en los interiores por Helibelton (der) y Cabezas (izq). De enganche oficiaba Caneo y en punta lo hacían Rivas y Herrera. Lo acostumbrado.

El encuentro iniciaba con una peculiaridad: los asistentes chiflaron, desde el primer instante, a Juan Guillermo “Carachito” Domínguez. Quién pasara por la institución marchándose de forma no grata y echándole leña al fuego con sus actuaciones provocadoras desde su partida. La censura colectiva fue indirectamente proporcional al juego ofrecido por el equipo.

Deportivo Cali iba a tener en la cabeza de Herrera la oportunidad más clara iniciado el primer tiempo. “Barranca” no conectó bien el balón de cabeza y el remate salió por encima del horizontal de la portería norte. Siempre los primeros minutos son de furia. Intensos. Hay que devorarse al rival y si es dando el primer golpe, mejor.

No obstante, esto iba a ser el preámbulo del dominio del equipo de Comesaña. Los barranquilleros, formados en un 3-4-3 (sistema tendencia tras el mundial, como lo deja claro Chema Bravo en esta entrevista otorgada a Ecos del Balón) , se acoplaron en defensa y empezaron a generar ventajas a un Deportivo Cali que no encontraba la forma de engranar juego en ataque ni de paliar el juego ofensivo de los tiburones. Quiñones fue relevante para que Atlético Junior fuese superior: ganó espaldas de Pérez, dibujó líneas de pases, sus conducciones superaban presión y líneas, se giró, creo ventajas, etc. No le podían parar. Era un arroyo de caudal airado que bañaba el gramado del sanfernandino.

Obstinados en atacar por derecha, Deportivo Cali era previsible. Fácil de controlar. Las ideas no encontraban combustión en Caneo mientras Rivas iba una y otra vez al banco a recibir instrucciones técnicas convirtiéndose en presa de ellas pues nunca encontró lugar en cancha. Se le veía fuera de órbita a él y al equipo, que era fiel reflejo de la intranquilidad que mostraba Cárdenas sobre la pista atlética.



En el último cuarto Deportivo Cali se sacudió. Esto, en gran parte, gracias a una maniobra ejecutada sobre Herrera y que terminó con un remate del mismo yéndose afuera por poco. Sergio estuvo muy activado. Comprometido. Nunca ahorró un suspiro. Sin duda alguna, era junto con Hurtado, Nasuti y Pérez, la columna vertebral que sostuvo al equipo en medio del flojo rendimiento colectivo.

Los camerinos saltaban a la vista y con ellos la posibilidad de que el equipo cambiara la marcha. La hélice debía girar más y mejor. Había que dejar claro que lo mostrado en Copa Sudamericana era fruto del trabajo y la búsqueda incesante de una idea-estilo y no producto de las casualidades. Con un Andrés Pérez en “estado de gracia” la mejoría no se resistió. Era imposible, la comprendo.

El primer cuarto de tiempo transcurrido fue parejo. Atlético Junior sostenía el balón mientras Viera no sufría peligro alguno. Sin embargo, Deportivo Cali irradiaba otra tonalidad en cuanto a juego. Los comportamientos defensivos, al igual que la actitud, se asomaban por otra orilla. Eran opuestos a los mostrados en la primera parte. Deportivo Cali salía con otro traje, o quizás el mismo, pero con unas costuras hechas por Cárdenas.

Las puntadas llevadas a cabo por el DT iban a encontrar ritmo, vida, energía luego de la entrada de Yersón Candelo por Caneo. La aguja capotera para dar fin a la estocada. El motor indispensable para que el encontrara mejor rodaje. Con esta modificación Rivas, que ya se mostraba más eléctrico-movedizo, paso a jugar a espaldas de Herrera y conformar un 4-4-1-1 en el cual era la referencia entre líneas al mismo tiempo que se encargaba de dar continuidad al juego. Deportivo Cali era superior y un remate que estrelló con la testa Cabezas en el horizontal de la portería sur constituía la prueba fidedigna de dicho dominio.

El segundo tiempo que se estaba consumando no llegaba a la perfección por la ausencia de su principal bailarín: el gol. Candelo y Rivas lo intentaron pero sus remates no llevaban rumbo de anotación. Con Mosquera y Lizarazo (remplazaron a Giraldo y Rivas, respectivamente) sobre el terreno, y a falta de poco más de diez minutos para completar el tiempo reglamentario, iba a llegar la chance más clara de gol. La cuestión era que iba a caer en los pies de quién tiene un conflicto arduo con la hinchada: Lizarazo. Carlos, increíblemente, despilfarraba la opción. Esto, creería yo, por querer romper la malla. Angustiado. Necesitado de reparar su vínculo para detener las injurias ya vividas en un pasado reciente y que de nuevo lo acechaban (inaudito, sin más. Los insultos, claro. “Es mejor alentar que putiar” rezaba una de las frases de la campaña del Frente Radical Verde).

Ver como se esfumaba el gol fue duro. Pero la ilusión seguía inmersa en carbón prendido. Ese gol que llega en lo último se refugiaba en la esperanza de la misma forma que el sol buscaba abrigo a las espaldas de Cristo Rey. Las situaciones de riesgo habían mermado pero, sobre la bocina, Juan David Cabezas, en una lucha inalcanzable por anotar, impactó con su cabeza un envío desde el tiro de esquina venciendo a Viera y haciendo estallar en júbilo a todos los fanáticos. El estadio se vino abajo. Las ganas de gritar un gol vaciaron los pulmones de igual forma que todo el Pascual se unía a la coreografía impulsada desde la tribuna popular a través de un cántico. El liderato, de momento, dormía en La Casona.

El pitazo final trajo consigo más de lo mismo. El jolgorio y la algarabía incrementaron los decibeles. Los jugadores su sumaron al canto y coreografía representada en la popular y el estadio volvió a vibrar. Pasión desenfrenada. Capitulo estreno para cerrar la mini-serie que tuvo como escenario el Pascual.

*Foto: Facebook oficial Deportivo Cali.

Por: John Alegrias.

Twitter: Culpable_