jueves, 5 de junio de 2014

HOY MECHA, LE FALLASTE A TU HINCHADA. . .

Junio 4 / 2014


JAGUARES 4 -- AMÉRICA 1 

HOY MECHA, LE FALLASTE A TU HINCHADA. . .

"...Tengo la obligación de decirles esto: decepcionaron a un pueblo que no lo merecía..." Marcelo Bielsa


Camino a la cancha, en ese pasadizo que guarda muchas verdades de este juego, rondaba la ilusión de miles de americanos como usted que hicieron hasta lo imposible para llegar al estadio o seguirlo por televisión, porque la oportunidad de alejarnos de este lúgubre agujero empezaba hoy, el día era hoy.

El bochorno era evidente. Los primeros minutos del juego mostraron a un equipo con cara de ascenso copando cada sector de la cancha, doblando al rival y sacándole el balón; el rojo jugaba bien y llevaba el partido a su acomodo. Jaguares, confundido, no hilaba juego y estaba a merced del gol de América. Yámilson y Peñaranda tuvieron como cambiar cada palabra de esta reseña pero no concretaron, el balón no entró. El que nunca se equivoca falló pero el juez de línea enmendó su error como presagiando lo que se venía, gol de Jaguares. ¿Gol de Jaguares? ¿Pero cómo, maldita sea? El equipo no superó lo sucedido y deambuló por la cancha hasta el final del primer tiempo ¿Tapiero lesionado? Los primeros 20 minutos fueron apenas ficción, el equipo termino regado en la cancha. La autoestima del América desde hace muchos años esta por el suelo. Aquel viejo karma que nos aqueja, hoy se hacía presente, hoy justo en la final.

En una serie como estas, a veces un 0-1 también hay que saberlo cuidar, la táctica también sirve para conservar un 0-1.


El equipo salió decidido por el empate, pero cometiendo un error fatal; lo hizo abierto de piernas: Balanta y Sevillano se fueron al ataque pero Lucumí y Palacios ya no regresaban obligando a Sierra y Charrupí a cubrir el ancho de la cancha; imposible. La actitud combativa duró muy poco y dio paso a un macilento juego, al rostro ojeroso de un demacrado pentacampeón que se fue derritiendo por el juego práctico del rival y la canícula que arreciaba sin tregua. Lo peor estaba por venir. Dos ramalazos se clavaron en el orgullo americano, dos punzadas en esta alma herida. Nos estaban untando el balón, mientas que nuestra defensa sumergida en una sarta de errores, hecha un completo muladar; solo atinaba a seguir con la mirada el juego del bobito. Nos salvamos de recibir media docena ¡MALDITA SEA REACCIONEN! De nada valió el descuento que oxigenaba la derrota, de nada sirvió porque en la jugada siguiente nos clavaron el cuarto.

El sol concluía su aporte, su ocaso fue el “oooooooole” que salía de los burladeros de la plaza municipal de Montería. ¿Qué putas pasó hoy? El rojo jugó 20 minutos como un equipo ávido de gloria y jugó 73 como uno cándido, sin aspiraciones, incoloro, desahuciado.

No sé que sucederá el domingo. No sé si marcaremos cuatro o cinco sin recibir ninguno, es probable, no lo sé. La única forma es con un ataque súbito de jerarquía, precisamente de la que no venden en la tienda. Y si llegare a ocurrir, si el frenesí de ganar la final nos invade, nunca se borrará de la mente el papelón de hoy. América, le fallaste a la hinchada que te sigue y te alienta por donde vas. Fallaste América y esta hinchada no merece lo que vivió hoy.

Saludos,

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

domingo, 1 de junio de 2014

180 minutos para demostrar humildad


El empate de ayer a 2 goles ante Llaneros, en el calor inclemente de la cancha del Estadio Manuel Calle Lombana de Villavicencio, dejó la sensación de que la clasificación a la final del semestre es un voto de confianza del proyecto del señor J.J López hacia la hinchada y su ilusión de ascender, de que el equipo del que tanto se habló y se discutió su armado, su forma de jugar, y la manera en que se obtuvieron los resultados en el todos contra todos, en los cuartos de final, y en la semifinal, está a solo 180 minutos de lograr, en silencio, el primer objetivo del año, algo que hace 365 días se anunciaba con bombos y platillos, pero jamás llegó a suceder.

Muchos, y me incluyo, sentimos el temor de que los fantasmas de los fracasos de 2012 y 2013 volvieran en los enfrentamientos ante Quindío y Llaneros, la cautela con la que el aficionado americano manejó el tema en cada paso que el equipo daba, terminó siendo el reflejo de una lección de humildad que a los golpes nos quedó aprendida tras tres decepciones seguidas. Tanto los hinchas que acompañaron en el estadio, como los que lo hicimos a la distancia, sentimos que todo podía suceder, aún cuando el partido de ida de semifinal frente al conjunto del llano terminó 4 a 0 a favor del cuadro americano, por dentro estaba esa precaución de decir que nada estaba escrito, porque esta categoría nos ha enseñado a topetazos que no solo de historia y camiseta se ganan partidos, sino que hay que salir a la cancha a demostrar esos factores durante los 90 minutos.



El equipo nos dio lecciones de tranquilidad y sacrificio, las fases definitivas han dejado ver la cara de un América que puede que no sea muy vistoso o que no practique el mejor fútbol del mundo, pero que es un conjunto de hombres con entrega, con lucha y sacrificio, que se bate a duelo y asume el hecho de ponerse la camiseta con garra y sudor, que sabe perfectamente lo que está en juego, y lo que espera la afición que esos 11 jugadores demuestren en el terreno de juego.

Ahora, solo falta 180 minutos ante un rival que conoceremos esta tarde, que seguramente tendrá la misma hambre de gloria que los muchachos americanos tienen, que sabrá planear la estrategia para vencer al equipo con más pergaminos de la categoría, pero América debe hacerle frente a esos factores, debe salir a jugar esa final con el mismo carácter, seriedad, aplomo y sacrificio que lo hizo en las dos fases anteriores, y sobre todo, debe tener en cuenta que hay una institución, una hinchada, un sentimiento de por medio, que está ilusionado, que comienza a creer en quienes portan esos momentos la casaca del 13 veces campeón colombiano, y que quiere asegurar por lo menos un pasaje a la finalísima de diciembre, ese momento cumbre, donde todo el mundo América quiere decirle adiós a la amarga experiencia de tener que pasar por la B.

Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi cuenta de Twitter, @MichaelPuertas, un abrazo a todos, y nos leemos la próxima semana, que estén muy bien

EL DÍA 896. . .

Mayo 31 / 2014

LLANEROS 2 -- AMÉRICA 2 

EL DÍA 896. . .

"...Si se cree y se trabaja, SE PUEDE..." Diego Simeone

Es increíble que hayan pasado tantos días en este hueco. Es espantoso recordar el día uno o el día 351 de este trance, en verdad es doloroso. Los días en la B no tienen regreso, el esfuerzo que no pongas en un partido para salir de este roto, luego ya no lo puedes poner. Los güevos que no metas, no tienen otra oportunidad; los días en la B no tienen retorno. Han sido muchos días grises, han sido muchas aspirinas, es hora de los caramelos.

Tarea utópica de Llaneros, tarea cómoda del rojo. El primero salió a jugar en campo del rival y el finalista a esperar y con calma conservar la distancia. Toque y errores de entrega para allá y para acá fueron la constante en los primeros minutos del juego. No había dominio en la cancha pero si en las tribunas que tomaron el color de un atardecer llanero. Porque pueden cerrar fronteras o levantar una muralla o una cortina de hierro si quieren, pero donde vaya el rojo, siempre estará copando esta hinchada única. 


Charrupí pagando el precio de la inactividad y Tapiero cuidándose de la amarilla permitieron que esa línea fuera el polígono del rival. Lo intentaron en varias ocasiones hasta que llegó el gol por esa vía, Viera no alcanzó. Hasta ese momento no hubo mayor peligro, pero un segundo gol apretaría la serie y envalentonaría al rival. Lesionado salió Córdoba, el del pecho frió, gélido. Entró el joven Lucumí con el pecho hirviendo y hambre de gloria para tocar el balón que lentamente buscó el arco. Gol, contragolpe endemoniado, el partido se empató.

Los días en la B no tienen regreso.

A 40 minutos de certificar el paso a final, Llaneros repitió el gol, Viera no alcanzó. Sin embargo, este equipo hoy fue fuerte, sólido y tuvo mucha personalidad, no se arrugó. Al borde del área, Henao, listo para patear un tiro libre después de una jugadota del joven Lucumí, cambió su estilo y abriendo el guayo izquierdo ubicó el balón en el sitio donde los goles pasan a ser golazos. Carrera victoriosa al banco y en las tribunas abrazos por miles. De ahí al final nada más que trámite, el equipo se comportó a la altura de la circunstancia y aseguró el punto que iba a buscar. Fin del partido. Sobria celebración que incluyó de cerca y por algunos segundos a la hinchada, a los que se sienten rojos hasta los tuétanos. Gracias Mecha.


El día 896 de esta condena será recordado por la hinchada y quedará registrado como el día en que el diablo le devolvió la paliza a Florentino. En el día 896 de esta pena, el equipo se clasificó a la final del torneo dando una vuelta de tuerca más a este sueño llamado ascenso. Este día el equipo humilde que en silencio inició este recorrido, demostró que con trabajo y convicción se puede. Falta poco, muy poco en realidad. La motivación, el fútbol, los güeeeevos y la fe están en un punto altísimo. ¡Que se venga el siguiente! 

¡VAMOS AMÉRICA!

Saludos!

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226