El equipo salió con una actitud demoledora en las primeras de cambio del partido. Las llegadas al arco bumangués eran constantes, aprovechando los remates de media distancia, la salida de los laterales, y los toques iniciados desde el medio por un Steven Tapiero que lucía mucho más acertado en la entrega de la pelota que en el juego ante el Unión, el rojo se insinuaba mucho más a la búsqueda de la anotación que lo llevara al descanso, pero entre la poca claridad en el último cuarto de cancha, el arquero Aguirre, y hasta el palo que le negó una clarita a Lucumí, el primer tiempo se sellaba con el 0 en el marcador para los dos bandos.
La actitud de los jugadores que J.J López colocó en el terreno de juego, hace pensar que de verdad les duele cuando las cosas no salen la mejor manera, que el compromiso por la institución y por los objetivos trazados están ahí, que el trabajo de la semana entra profundamente en la cabeza del jugador, así que no es tiempo de ponerse a criticar duramente a los muchachos o al cuerpo técnico, ni mucho menos para dudar del trabajo que se hace en los entrenamientos, son cosas del fútbol, y sí, hay cosas para mejorar y darle un buen engrane a este equipo que se le nota la ambición por ascender a Primera.
Cualquier inquietud, queja, sugerencia, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla en mi cuenta de Twitter: @MichaelPuertas, un abrazo a todos y nos leemos la próxima semana.


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