Aunque la derrota del América ante Deportes Quindío no fue el mejor regalo para las madres escarlatas, no fue el partidazo del año, ni mucho menos dejó un dulce sabor en la hinchada, esos 3 puntos que se escaparon ayer en la cancha del estadio Centenario de Armenia, hoy, a esta hora, ya son solo parte de la estadística del todos contra todos.
Entramos a la fase de cuartos de final, a los famosos, emocionantes, pero a la vez, tan temidos “Mata - Mata”, ingresamos a un momento donde el torneo Postobón se va a jugar a uñas y dientes, tal y como es la estirpe del campeonato de ascenso, van a ser enfrentamientos en donde los 8 equipos clasificados se tendrán que dejar la vida si quieren obtener el pasaporte de garantía rumbo a la final anual, y por ende, como mínimo, a la promoción, la primera de 3 probabilidades de ascenso.
Es una fase en la que, precisamente por tener el condimento de definirse en enfrentamiento directo, se pone todo el empeño por superarla, el nivel tiene que estar al máximo, los jugadores deben ser consientes que el ritmo de competencia será distinto respecto a la fase de todos contra todos, porque cada 180 minutos, estás o bien a un paso de la final, o bien al borde de una eliminación que para el cuadro americano, sería un fracaso.
Llega el momento de NO equivocarse, o por lo menos de hacerlo la menor cantidad de veces posible, porque “en el fútbol puede pasar cualquier cosa y un error cuesta muy caro” y aunque esta frase sepa a cliché, aplica perfectamente a lo que América va a vivir en el transcurso de estas semanas, donde cualquier detalle que se pase por alto, cualquier chasco, cualquier pifia o regalo a un rival, te deja en la mesa un tiquete directo al paredón de los eliminados.
Pero estos “play offs” no son solo deben verse como un causal de presión para jugadores, cuerpo técnico e hinchada, sino más bien como una oportunidad de enmendar detalles y aclarar ciertas dudas que el equipo ha dejado en el camino durante las 18 fechas de la primera fase, es el momento de engranar el equipo, línea por línea, de mirar la mano del DT en cuanto a formaciones, actitud, despliegue y contundencia en la cancha, para que los jugadores se llenen de confianza y obtengan uno de los objetivos trazados, y para que la gran hinchada escarlata pueda creer, ilusionarse, y pensar en que en diciembre, habrá un equipo de jerarquía, coraje y buen fútbol en búsqueda del regreso a la primera división.
Cualquier sugerencia, queja, o lo que quieran manifestarme, pueden hacerla a través de mi cuenta de Twitter, @MichaelPuertas, un abrazo a todos, y nos leemos la próxima semana, que estén muy bien


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